faena residences ll
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faena residences ll
Puerto Madero I Ciudad Autónoma de Buenos Aires
2024
interiorismo: Estudio Muradas
fotografía: Daniela Mac Adden

Una paleta de grises profundos, madera y acentos negros define la reforma de este departamento en Faena Residences. Piezas emblemáticas del diseño, superficies de mármol y obras de arte construyen un interior preciso, cálido y cuidadosamente equilibrado.
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La reforma de este departamento en Faena Residences propone un interior de carácter sereno y contemporáneo, construido a partir del equilibrio entre tonalidades profundas, materiales naturales y líneas precisas. El gris, el negro y la madera recorren los ambientes como un hilo conductor, dando lugar a una atmósfera sobria cuya intensidad se matiza con la entrada de luz natural y la presencia de objetos cuidadosamente seleccionados.


 


El área social se desarrolla como una secuencia abierta en la que living, comedor y cocina mantienen sus identidades sin perder continuidad. El piso de madera unifica los ambientes, mientras el equipamiento fijo se integra a los muros mediante superficies lisas y una paleta cromática contenida. Esta combinación libera el espacio y permite que el mobiliario, el arte y la materialidad asuman el protagonismo.


 


En el living, un sofá modular gris establece el perímetro del sector de estar y dialoga con dos sillones Eames de madera moldeada y cuero negro. Estas piezas aportan calidez y una impronta reconocible al conjunto, estableciendo un contrapunto frente a la geometría más rigurosa de las mesas bajas de superficie pétrea. Una alfombra de trama lineal reúne la composición y refuerza su carácter íntimo.


 


Dos obras dispuestas sobre el sofá se convierten en el punto focal del ambiente. Sus imágenes, asociadas al bosque, el cielo y el movimiento de las aves, incorporan profundidad sobre la base neutra de los muros. A un lado, una biblioteca abierta combina libros, cerámicas y objetos en una retícula liviana que introduce ritmo sin sobrecargar el espacio.


 


El comedor funciona como transición entre el living y la cocina. Una mesa circular con tapa de mármol, idéntico al utilizado en el revestimiento pétreo, favorece una disposición más cercana y flexible. Sus vetas marrones atraviesan la superficie oscura y establecen un vínculo material entre ambos sectores. Las sillas negras con asientos tejidos suavizan la intensidad de la paleta, mientras la luminaria de trama calada aporta ligereza, textura y un contraste artesanal.


 


La cocina se resolvió como una composición compacta en tonos grafito. Los muebles, la mesada y el revestimiento de mármol construyen una envolvente uniforme, recorrida por vetas marrones que aportan profundidad, movimiento y calidez a las superficies oscuras. Su integración visual con el comedor permite que el sector de trabajo participe del área social, manteniendo una presencia discreta y ordenada.


 


En el dormitorio, la paleta se vuelve aún más esencial. Un respaldo negro de desarrollo horizontal integra la cama y las mesas de luz, cuyos frentes de madera clara introducen un contraste cálido y preciso. Los apliques acompañan simétricamente la composición, mientras una obra escultórica oscura corona el conjunto. La ropa de cama blanca y la alfombra de fibras naturales equilibran los tonos profundos, dando forma a un ambiente calmo, contenido y luminoso.

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